En plena etapa de recuperación, de la lesión que sufrió en la rodilla derecha, el delantero Pablo Barrera, recordó sus orígenes en las canchas de la UNAM, cuando tenía tan sólo 11 años de edad.

De inmediato se nota el dejo de nostalgia, al ver de frente la cancha 1 de Cantera Oriente, donde se dieron los aprendizajes de la técnica futbolística y se fue desarrollando el temple de garra.

Desde la óptica de Barrera, no se debe cambiar el esquema de impulso a los nuevos valores, es tiempo de tener paciencia y rebasar las presiones, pues los resultados se presentarán basados en los buenos trabajos realizados en la casa auriazul.

Reportero: César Santiesteban